jueves, 25 de agosto de 2011

La sierra de Guara


Cuando los arborígenes australianos llegan a la adolescencia, han de cumplir un ritual consistente en vivir seis meses en el desierto, para que luego sepan apreciar los bienes de que disponen; a esta etapa la denominan “Walkabout”. El diccionario enciclopédico americano también utiliza esta expresión para referirse a “un período corto de tiempo durante el cual se mantiene un tipo de vida errante en el cual se corta su vida habitual”.

De vez en cuando, yo también hago mi particular “walkabout”, y me lanzo a la carretera en solitario, con muy poca planificación previa, rodando sólo por placer. Este viaje a la sierra de Guara, en Huesca, es un ejemplo de ello. Antesala del Pirineo, esta inmensa zona es una perfecta desconocida para la mayoría de los que no son autóctonos. Con una apabullante tasa de abandono rural, es un lugar ideal para escapar de la civilización.
 
Entro en Aragón por Puente de Montañana. Viro hacia el Oeste por la primera comarcal que me encuentro, hasta llegar a los pies de la compuerta del embalse de El Grado I.  Junto a las aguas de este pantano está el santuario de Torreciudad, cuna del Opus Dei. A nivel estético, el santuario tiene el atractivo de un pabellón de baloncesto, pero tiene unas panorámicas agradecidas.




La carretera vira al norte, bordeando el embalse. En un momento dado, un camino de tierra se abre a la derecha, y me conduce al pueblo de Mipanas, abandonado durante la construcción del embalse, y repoblado por tres familias en 1.986. Allí continúan.



Otra carretera secundaria me conduce a Naval, pueblo que tiene una explotación salinera, y junto a ésta un pequeño complejo de piscinas saladas en las que los usuarios flotan como boyas.


Saliendo de Naval, me llevo el susto del día: un rebaño de ovejas ocupa toda la carretera, corriendo en círculos como poseídas, descontroladas por un perro pastor que no sabía muy bien qué hacer con ellas. Paro la moto, e incluso el motor para no alterarlas más, pero el tsunami lanudo arremete contra mí y me engulle, golpeando la moto por varios flancos. No me fui al suelo de milagro.

Tras el incidente agropecuario, llego a Santa Maria de Buil, un pueblo casi deshabitado. Hay unos obreros reformando una casa, tiene toda la pinta de ser una segunda residencia. Un abuelo que toma el fresco apoyado en la pared de la iglesia me confirma estos extremos: “puedo contar los empadronados con los dedos de mis manos”. Se despidió de mí con un desconcertante consejo: “Si vas a Latorrecilla –el pueblo vecino-, vigila desde qué ángulo lo retratas, a los de allí no les gusta que la torre del agua se vea más alta que la iglesia”. Al final no fui a Latorrecilla.


La carretera continúa remontando la sierra, he parado para hacer unas fotos, y me impresiona el más absoluto de los silencios: ni ruído de naturaleza, ni ruído de ciudad. Walkabout.


En Sarsa de Surta, más de lo mismo: algunas segundas residencias le restan espontaneidad a la instantánea descarnada de pueblo abandonado. 



En Colungo se acaba la luz del día. En el mesón del pueblo, me ofrecen una habitación aceptable a un precio irrechazable, con derecho a guardar la moto en el establo.

A la mañana siguiente, me acerco hasta Alquézar, parada indispensable si ruedas por estas latitudes, y sin duda el imán que más visitantes atrae la sierra de Guara. Dicen que es el pueblo más bonito de Aragón, afirmación audaz pero no desprovista de argumentos…


La carretera continúa teniendo el estándar habitual de las secundarias aragonesas… Hago parada en Bierge, tenía curiosidad por ver su famoso “salto”, un azud de diez metros de desnivel, y en el que muchos barranquistas ponen punto final a sus excursiones saltando de la poza superior a la inferior.

Llego al pueblo “privado” de Bastarás, vallado y con diversos carteles que anuncian PELIGRO-PERROS SUELTOS. El propietario es un industrial minero que ha convertido el entorno en su coto de caza, y que no dudó en arrasar una cueva (La “Cueva de Chaves”), que contenían pinturas de alto valor arqueológico.


En Aguas, cojo una pista asfaltada que me lleva hasta el pequeño pantano de Guara; su presa es un espectáculo, ya que han aprovechado dos estrechas hendiduras para encajar la inmensa pared de contención.





Un desvío me aúpa por una corta pero espectacular pista asfaltada hasta el embalse de Vadiello; superada la presa, un tremendo derrumbe nunca reparado pone punto y final a la incursión.





La guinda a esta excursión será un paseo a pie hasta el “Salto del Roldán”, un vertiginoso barranco delimitado por las peñas de San Miguel y de Amán.


El paseo hasta la cima de San Miguel es hermoso, y las vistas al Salto, de infarto, pero el último trecho antes de la cima es una vía ferrata que me disuade de coronar la cima por no llevar el equipo adecuado: un percance allí arriba podría ser mortal.




Con la Olla de Huesca a mis pies, doy por finalizada esta escapada... Saludos y buena ruta!

7 comentarios:

  1. Te vas superando en lo de relatar rutas... y esa zona tiene en su contra estar a la sombra de los gigantes montes que tiene más al norte, pero es en sí una pasada... pero mejor para otoño.

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  2. Grqacias, Gonzalo! Y en lo de ir al otoño, tienes toda la razón, no veas cómo cae el sol por estos lares...

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  3. Que coincidencia! ayer mismo estaba viendo en la TV un reportaje sobre el caso que mencionas de Bastarás... gran ruta y guapas fotos tron!.

    Un saludo.

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  4. Esto se avisa antes, te hubiera recomendado un par de sitios, pa comer i beber claro está. Colungo conocido por su anís de cafe i el de rosas, caerian un par de chupitos antes d ir a dormir? Alquezar, tierra d mis ancestros, como dirias tu, el descenso al rio por las pasarelas te hubiera gustado. Pero para esto necesitas un dia entero i se trata de ir en moto no? Viaje precioso

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  5. Por partes! No sabía lo del anís de Colungo, pero ahora que lo dices, sí que flotaba su aroma en el ambiente... Tomo nota de lo del descenso del río, y ya hablaremos de esos sitios donde se come bien ;-) Gracias por los halagos, nos vemos en la cueva!

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  6. ¡Has planeado una ruta perfecta, enhorabuena! Seguro que disfrutaste un montón.
    En mi página tengo varias excursiones, muchos de los sitios ya los has visitado con esta ruta.
    Un saludos

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  7. Muchas gracias! Tu blog es una gran fuente de grandes ideas, espero que sigas llenándolo, y que nosotros lo vayamos leyendo! Un saludo y nos vemos en ruta ;-)

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