lunes, 28 de enero de 2013

Crimen pasional en el cortijo del Fraile


Campo de Níjar, Almería. Madrugada del 23 de julio de 1.928. En un cortijo alejado de todo se preparan para celebrar una boda, ese mismo día, cuando el sol esté bien alto. La novia, Francisca Cañadas, huye del cortijo amparada por la noche; la acompaña su primo Francisco Montes. Atrás queda el novio, Casimiro Pérez. Alguien sale corriendo a perseguirlos, y poco rato después los atrapa. Francisco Montes cae muerto a tiros. A Francisca la estrangulan, pero salva su vida  porque se hizo la muerta mucho antes de morir. Esta es la historia...


El Cortijo del Fraile fue levantado en el siglo XVIII por los frailes dominicos de Almería. En 1.836, aplicando la "ley de desamortización", el Estado lo incautó, para posteriormente subastarlo y ponerlo en manos de un particular. 





No hay ninguna carretera asfaltada en varios kilómetros a la redonda; tierra roja, plantas de mezcal y lomas suaves rodean el camino que me acerca hasta el cortijo. Actualmente  está deshabitado, prácticamente en ruinas en un paraje aún virgen. Al otro lado de las montañas, se huele el mar Mediterráneo.   






El entorno del cortijo ha servido de escenario natural para diversas películas. Pero en la España de la preguerra hubo un crimen real.








Carmen Cañadas
En 1.928, en el cortijo del Fraile vivía Francisco Cañadas, que hacía de medianero (cultivador de la tierra, a sueldo del propietario latifundista), acompañado de sus cinco hijos, tres chicas (Consuelo, Carmen y Francisca) y dos chicos. La madre había muerto años atrás.
"Paquita la Coja"

Francisca era apodada “Paquita la coja”. Cuando tenía 3 años, tuvo un ataque de llanto, que puso de los nervios a su padre hasta el punto de propinarle una paliza que la dejó coja de por vida, y por tanto, imposibilitada para las faenas del campo; el padre, movido por su sentimiento de culpa, designó a Paquita como heredera única de la propiedad familiar (el cercano cortijo de “El Hualix”), aunque todos vivían en el Cortijo del Fraile.


Casimiro Pérez
Otra de las hijas, Carmen, vivía con su marido Francisco Pérez, y el hermano de éste, Casimiro. Carmen animó a Casimiro a ennoviarse con Paquita la Coja, movida por un sentimiento de codicia: si consumaban el matrimonio, Carmen suponía que también podrían disfrutar del cortijo heredado por Paquita.


Pese a permitir el noviazgo, Paquita la coja no mostró ningún interès por Casimiro. Cuando meses después fijaron fecha para casarse, Paquita empezó a mostrarse retraída y nerviosa.


La boda se fijó para el día 23 de julio de 1.928, en la capilla del Cortijo del Fraile. Los días previos, los invitados empezaron a llegar, venidos en sus mulas desde diversos puntos de la provincia. Carmen y Francisco, hermana y cuñado de la novia, llegaron al cortijo la noche del 22. La fiesta ya había empezado, y los invitados comían, bebían y cantaban; los novios se habían retirado a dormir, ya que al día siguiente debían madrugar para confesarse antes de la boda.


Poco rato después, Carmen quiso saludar a su hermana, así que entró en su alcoba, encontrándola vacía. Alarmados, los invitados empezaron a buscarla por todos los rincones del cortijo, descubriendo también que uno de los primos, Paco Montes, también había desaparecido. Corrían rumores de que Paco estaba enamorado de su prima Paquita, y los invitados empezaron a atar cabos.


Paco Montes


Ya era de día cuando encontraron a los dos prófugos, a pocos kilómetros del cortijo; Paco yacía en el suelo, cosido a balazos. Paquita està casi inconsciente, con las ropas destrozadas y el cuello amoratado. Cuando se recuperó, dijo que “unos enmascarados” habían matado a tiros a su primo, y a ella habían intentado estrangularla. Dijo que su agresor la dejó estar al creerla muerta.


Incrédulos ante esta versión, La Guardia Civil detuvo a Paquita la coja, a su frustrado marido Casimiro, y también a su padre, que no dejaban de exclamar su inocencia. 


Tres días después, se presentaron en el cuartel de la Guardia Civil Carmen y su marido Francisco Pérez, la hermana de la novia y el hermano del novio, y se confesaron autores del crimen. Confesaron que, movidos por la ira y la deshonra, buscaron a los fugados hasta dar con ellos en un Palmeral próximo; Francisco Pérez disparó tres tiros de escopeta a Francisco Montes, mientras Carmen intentaba estrangular a su hermana Paquita.


Francisco Pérez Pino, asesino confeso, cumplió siete años de prisión. Murió poco después de conseguir la libertad, a causa del tifus.

Carmen Cañadas, hermana de Paquita y esposa de Francisco Pérez, cumplió 15 meses de prisión. Prácticamente nadie de la familia volvió a dirigirle la palabra.

Francisco Montes Cañadas, primo, amante secreto y víctima, fue enterrado en el cementerio de Níjar. En el lugar donde fue asesinado estuvo señalado durante muchos años con una montaña de piedras y una cruz hecha de palos.

Paquita “la coja” se fue a vivir al cortijo familiar, el mismo que tanta gente ambicionaba y que finalmente heredó. Poca gente la vio desde entonces. Únicamente volvió a coincidir con su hermana Carmen en una ocasión, cuando Paquita tuvo que guardar cama por enfermedad. Carmen le pidió perdón por todo lo sucedido, y Paquita la perdonó, pero no quiso volver a tener trato con ella. Murió en 1.987.

Francisco Cañadas, padre de Paquita y Carmen, dejó de vivir en el cortijo del Fraile, se casó con una chica de 22 años y tuvo dos hijos más. Prácticamente se desentendió de su hija Paquita.

Casimiro Pérez, el novio frustrado, se casó muchos años después con otra mujer, tuvo dos hijos y vivió el resto de su vida en el cercano pueblo de San José. Algunos periodistas han intentado entrevistarlo, pero sus respuestas han sido en forma de monosílabos, o directamente el silencio. No volvió a ver a Paquita, pese a que sólo les separaban 25 kilómetros. Murió en 1.990.


El poeta Federico García Lorca se inspiró en este crimen para crear su obra dramática "Bodas de sangre".


Saludos y buena ruta!

6 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Gracias, Destrodelto! Saludos y, con permiso del invierno, buena ruta! ;-)

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  2. Muchas gracias por contarnos la historia de aquel sitio. A los apasionados por la fotografía, que en ocasiones nos acercamos a Cabo de Gata, nos gusta acercarnos por ese lugar por su encanto fotográfico. Por ello, me he permitido dejar un enlace a esta entrada de tu blog en el grupo de facebook que tenemos unos amigos de la fotografía. Saludos.

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    1. Gracias Paco, me alegro que te haya gustado la entrega... Aunque no deja de intimidarme ver mi rudimentario trabajo gráfico expuesto ante un grupo de amantes de la fotografía... Y la primera foto de esta crónica está "fusilada" de algún lado, por cierto sin publicar la fuente, imperdonable error...

      Nos seguimos leyendo, saludos!

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  3. Buen trabajo de investigación... Animo.

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