lunes, 29 de abril de 2013

Jánovas


En España hay casi 3.000 pueblos abandonados, cada uno con su historia y sus circunstancias. Algunos son poco más que cascotes, otros se están rehabilitando, e incluso algunos se venden por lotes enteros. El caso de la desaparición del pueblo de Jánovas es particularmente hiriente, sobre todo por las maneras. Ésta es su historia.

El proyecto

En 1.951, el Gobierno encargó a la empresa Iberduero (hoy “Iberdrola”) que llevara a cargo la construcción del pantano de Jánovas, situado en el valle del río Ara. Dentro de este valle estaban, entre otros, los pueblos de Jánovas, Lavelillas y Lacort, que pasarían a ser íntegramente propiedad de la Confederación Hidrogràfica del Ebro (CHE).


A principios de la década de los 60 empezaron las expropiaciones. Iberduero utilizó diversos métodos coercitivos para que los habitantes "se apresurasen" con la mudanza, principalmente dinamitando las cases que se iban vaciando. Particularmente vergonzoso fue el episodio vivido en la escuela: el gobierno civil de de Huesca autorizó que se impartieran clases mientras hubiera alumnos, pero la escuela cerró de manera imprevista un dia de 1.966, cuando un funcionario a sueldo de la CHE irrumpió en la classe, sacando a patadas a la maestra, y también a los crios.
 
Alumnos de la escuela de Jánovas, en 1.965
Poco a poco, los habitantes de Jánovas fueron abandonando el pueblo... pero no se marcharon todos.


Los "últimos de Jánovas"

Foto: Tove Heiskel

Foto: Tove Heiskel
Emilio Garcés y Francisca Castillo fueron “los últimos de Jánovas”, un matrimonio que aguantó todas tipo de presiones hasta el 20 de enero de 1.984, día en que recibieron la visita de un representante de Iberduero, el governador civil de Huesca y catorce guardias civiles: Jánovas perdía sus dos últimos habitants.

En 1.988, dentro de un acto de homenaje que se brindó al matrimonio, José Antonio Labordeta se dirigió a ellos con estas palabras: "Vosotros, Francisca y Emilio, sois uno de los pocos recuerdos dignos que, a este viejo reino ya agotado, le queda como espejo para levantar la vista con dignidad y decir que todavía no está todo perdido".

Emilio Garcés murió en 2.011, a los 88 años.




Esperando la restitución: Jánovas no rebla

Después de todo, resultó que todo el trauma inflingido no sirvió para absolutamente nada: por razones no trascendidas, el proyecto del pantano se guardó en un cajón. En el año 2.001 se elaboró un informe de impacto ambiental y viabilidad económica, llegando a la conclusión de que no tenía ningún sentido construír el pantano


En 2.005 quedó definitivamente resuelto que no se construiría un pantano en el cauce del río Ara.


En 2.008, el Ministerio de Medio Ambiente ordenó restituir las tierras y las propiedades a sus legítimos propietarios, o a sus descendientes en la mayoría de los casos. El presidente de la CHE, José Luis Alonso, manifestó que las propiedades serían devueltas a sus dueños “previa devolución del dinero que recibieron en concepto de expropiación, más los intereses añadidos”. Esos intereses vienen a ser treinta veces la cantidad recibida, sin contar que expropiaron cases intactes que hoy en día son ruinas.





Hoy

Actualmente, el pueblo de Jánovas es una triste postal en un entorno fabuloso. Es visible desde la carretera N-260, incluso hay un mirador.



En una bifurcación de la carretera, un camino y unos letreros reivindicativos:

Una pista de tierra me lleva hasta el cauce del río Ara. Al otro lado está Jánovas, pero el puente de acceso ha desaparecido. Hasta hace pocos años, la única manera de acceder al pueblo era mojarse los pies atravesando el lecho del río, si el nivel lo permitía.


Un puente colgante peatonal de reciente construcción salva el cauce.


En la entrada del pueblo, la fuente en la que se abastecían los janovenses todavía mana un abundante caudal.


El paisaje general es de ruinas, aunque alguna casa está empezando a rehabilitarse.






La iglesia románica, a las afueras, también está en un lamentable estado, aunque por lo menos mantiene el techo. Las paredes todavía conservan las pinturas.



Anexo a la iglesia hay un pequeño cementerio:



Gentes de Jánovas, mucha suerte en vuestra lucha.


6 comentarios:

  1. Curiosa historia la que nos traes hoy, y yo
    como no puede ser de otra manera me uno
    a tus deseos en la lucha contra esta injusticia.
    Un saludo.

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    1. Gracias, Destrodelto: si nos han de atropellar de esta manera, como mínimo que nos oigan...

      Saludos y buena ruta!

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  2. Excelente crónica y una gran historia de la enésima vez que el pez grande se come al chico.
    Impresionante.
    Gracias por compartirlo y contarlo a "tú manera".
    Saludos

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    1. Muchas gracias, Santi! Saludos y buena ruta...

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  3. Mira por donde ahora se la historia de ese pueblo que veía cada vez que pasaba por la N-260, y no sabia el porque estaba abandonado.
    Gracias por compartirlo con nosotros

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