lunes, 15 de abril de 2013

La estación de Canfranc

La estación internacional de Canfranc es un monumental fósil de otros tiempos. A mediados del siglo XIX, los gobiernos de Francia y España decidieron construír una línea de ferrocarril que uniera los dos países, un túnel que atravesara los Pirineos, y una estación internacional que hiciera la función de aduana e intercambiador de pasajeros (recordemos los diferentes anchos de vía).  Originariamente, la estación debía construírse en Les Forges d´Abeljunto a la boca norte del túnel, pero ante la falta de espacio disponible, se trasladó al lado español.

En 1.913 se iniciaron las obras, haciendo hueco a golpe de dinamita junto a la boca sur del túnel. Había más espacio en los alrededores de Jaca, pero el gobierno no estaba dispuesto a que los trenes circularan durante tantos kilómetros por suelo español sin la correspondiente supervisión aduanera (la Europa sin fronteras aun era una quimera, y hacía menos de cien años que estos dos países se habían enfrentado en una guerra).
Explanada donde se iba a levantar la estación. Año 1.915 (fuente: DGA)
Junto a la explanada, y de manera paral·lela, se levantó un poblado, llamado "los Arañones", más tarde bautizado como “Canfranc-Estación”. Dicho poblado alojaría a todos los trabajadores de la estación: maquinistas, funcionarios, guardias… En sus mejores tiempos, la estación dio trabajo a más de 2.000 personas.
Poblado de los Arañones (fuente: depaseoporcanfranc.blogspot.com)

El 18 de junio de 1.928 se inauguró la estación de Canfranc, con la presencia del presidente de la república francesa, Gaston Doumergue, y el rey Alfonso XIII. El edificio principal era de una grandeza delirante, diseñado por el ingeniero alicantino Fernando Martínez de Dampierre y el bilbaíno Domingo Hormaeche. De hecho, fue la estación más grande de Europa (“Más grande que el Titanic”, rezaba la publicidad de la época). El edificio principal medía 241 metros, constando de dos andenes gemelos –uno para los trenes españoles, y el otro para los franceses-, 75 puertas que los conectaban, y 365 ventanas. En su interior estaba el vestíbulo, la aduana, oficinas de cambio, un hotel internacional, restaurantes, centro médico y una oficina de correos.
Fuente: Delcampe.net
Fuente: ABC
Durante la II Guerra Mundial, los alemanes se hicieron cargo de la gestión de la aduana de Canfranc, siendo el único suelo español donde ondeó oficialmente la bandera nazi. El tráfico de trenes era constante, sobre todo de mercancías: wolframio hacia Alemania, y mucho oro en sentido contrario, que se descargaba en Canfranc para llegar por carretera hasta Lisboa, y embarcarlo con destino Sudamérica.

Finalizada la guerra, la línea fue reabierta para uso civil, aunque con poco éxito de pasajeros. En 1.970, un tren de mercancías descarriló en el lado francés, cerca de la boca norte del túnel, “excusa” que utilizó el gobierno galo para cerrar definitivamente el paso internacional. Por el lado español, la línia aún continúa, pese a arrastrar un abultado dèficit.

El edificio está catalogado como “Bien de interés cultural” desde 2.002.


Un “canfranero” espera su turno para salir. Tan sólo hay dos trenes por sentido al día:

Vagones abandonados:





Uno de los cobertizos también almacena vagones; las puertas estaban cerradas, pero hace unos años pude tomar estas fotos:


Grandes pasillos conectaban la estación con el pueblo:

En un extremo de la estación está el antiguo depósito de locomotoras:
Una foto de la época:
Fuente: spanishrailway.com
Desde un promontorio cercano, la fortaleza militar del Coll de Ladrones vigilaba los terrenos de la estación:

La estación ha sido decorado para innumerables sesiones fotográficas, publicidad, películas, o videoclips.

El túnel de Somport

La conexión entre España y Francia se hacía a través de un túnel de 7.878 metros, que atravesaba el macizo de los Pirineos. Se excavó entre 1.909 y 1.912.

Las obras de excavación, como era habitual en aquellos tiempos, era tan rudimentaria como peligrosa: decenas de obreros fallecieron a causa de derrumbes, vagonetas desfrenadas o enfermedades respiratorias.

Desde la suspensión del Servicio con Francia en 1.970, el túnel no ha visto pasar ningún tren. La boca sur se encuentra a menos de 500 metros de la estación de Canfranc.
Los postes oxidados son las antiguas catenarias: desde el principio, los trenes franceses eran eléctricos (el trazado español nunca llegó a ver la corriente).


Que por el túnel no circulen trenes no quiere decir que esté muerto... De hecho, funciona como galería de evacuación del flamante y vecino túnel carretero del Somport. Además, en sus entrañas han acondicionado un laboratorio para hacer experimentos de Física Nuclear y Astropartículas.
Por sus especiales características, el laboratorio ha de estar lo más aislado posible del exterior, y el túnel de Somport les brindaba exactamente lo que buscaban. En 1.985 abrieron el primer laboratorio, aprovechando la própia bóveda del túnel, y unas cámaras laterales contruídas para dinamitar el túnel en caso de invasión francesa.





En Les Forges d´Abel está la boca norte del túnel. La estación está en un estado de completo abandono, pero menos vandalizado de lo que cabría suponer:






Vuelvo a entrar en España por el túnel carretero del Somport. Inaugurado en 2.003, discurre paralelo al antiguo túnel ferroviario. Mide 8.608 metros, es el túnel carretero más largo de España (aunque 2.849 metros son de Francia).

Saludos y buena ruta!

2 comentarios:

  1. Esa estación, además de bonita, tiene una cantidad de historia en sus andenes increíble..
    Un ruta, la tuya, a otros días..
    Saludos.
    Gelu.

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    1. Ojalá alguien arregle esto pronto... Pero también vale la pena verlo tal y como está ahora.

      Gracias, Gelu!

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