miércoles, 22 de mayo de 2013

Montes Universales y Cuenca


Entre Teruel y Cuenca hay una vasta extensión natural, muy rica en contrastes pero poco explotada por el turismo de masas. Son los “Montes Universales”, de orografía dura que combina piedra kárstica con espesos bosques. Es un lugar muy rico en agua (aquí nacen el Júcar, el Tajo, el Turia y el Cuervo).


Los Montes Universales son un auténtico caramelo para los amantes del turismo de paisajes. Disponemos de poco tiempo, así que nos ceñiremos a visitar los "tópicos" de éxito asegurado...
 
Poco antes de llegar a Teruel, hemos parado a almorzar en un área de picnic situada en un margen de la N-420. Muy cerca de aquí están las ruinas de la estación ferroviaria de Cuevas Labradas, que nunca llegó a entrar en servicio.



Entramos en Teruel. Su casco antiguo es “patrimonio de la Humanidad”, según la Unesco. Su centro neurálgico es la plaza del Torico, buen lugar para tomar un cafè en cualquiera de sus terrazas...



La catedral de Santa María impresiona por su arquitectura mudéjar, sobredimensionada hasta llegar al tamaño de lo que es, una catedral. Sólo hay dos catedrales construídas al estilo mudéjar, la que tenemos delante y la de Tarazona.



Teruel también acoge la leyenda de sus dos “amantes”, una historia de amor imposible sucedida durante el siglo XIII: ella de familia rica, él de procedència humilde humilde, les impidieron casarse y él se murió de pena. El día del funeral, ella besó el féretro, y también cayó muerta. Que cada uno saque su moraleja...








Salimos de Teruel por una carretera secundaria que pierde su rectitud de tiralínies al empezar a remontar los Montes Universales. Más adelante nos espera Albarracín, uno de los pueblos más bonitos de España.


En Albarracín hemos contratado un hotel, para así poder visitarlo con tranquilidad.



Las cases han sido construídas con “rodeno”, la típica piedra rojiza de la zona.

La ermita de la Virgen del Carmen, es una de las mejores atalayas de la población, aunque tendrás que "currártelo" para llegar hasta allí...




Albarracín fue escenario de diversas batallas durante la Guerra Civil, siendo conquistada en 1.937 por las tropas republicanas, y reconquistada casi inmediatamente por los nacionales. En el cementerio hay fosas comunes con caídos de ambos bandos.









En estas fechas se celebra la "fiesta de los Mayos”, momento en que los mozos del pueblo (los "mayos") se rifan a "las mayas”. Los hombres han de cumplir una serie de cortesías con sus parejas, como cantarles una rondalla o abrir juntos el baile dominical de la plaza Mayor. Si el emparejamiento fructifica, el “mayo” ha de trenzar un enramado de flores que ha de colgar en el balcón de la casa de su “maya”; si por el contrario no hay química entre la pareja, el dia de San Juan quedan liberados del compromiso.



Al dia siguiente, hemos reanudado nuestra excursión bien temprano. Una carretera retorcida nos adentra aún más en los Montes Universales; cerca de Calomarde, hemos tomado el desvío de la antigua A-1704, relegada a camino vecinal, y que es una estupenda atalaya.









Más allá de Frías de Albarracín, está el nacimiento del Tajo, nadie diría que este hilillo de agua acabará siendo un rio de 1.000 kilómetros.



El Tajo desemboca en Lisboa, pero a pocos kilómetros de aquí están las fuentes de otros dos ríos, el Júcar y el Turia, que desembocan en el Mediterráneo: los Montes Universales son el “tabique” que separa la cuencas atlántica de la mediterránea.


En el puerto del Cubillo cambiamos de autonomia: de Aragón a Castilla-la Mancha.



Un camino nos pone a los pies del nacimiento del río Cuervo.














De nuevo en ruta, atravesamos el desfiladero de la Hoz de Beteta, un congosto caprichosamente esculpido por la naturaleza, a través del cual hemos abandonado los Montes Universales.


Al pasar por Puente de Vadillos, nos sorprende un curioso olor a quemado, procedente de la fábrica de “carborundum”, o carburo de silicio, que hay en el centro del pueblo.

Dicha fábrica fue inaugurada durante la década de los 40 por un consorcio de la Alemania nazi, que gestionó la factoria con absoluta discreción, ya que el carburo de silicio era enviado a la Alemania nazi para fabricar componentes de maquinaria bélica. Es por eso que la fábrica està en un lugar tan remoto.


Para satisfacer la demanda energética de la fábrica, también se construyó una central hidroeléctrica en el pueblo.




A las afueras de Puente de Vadillos está el balneario y planta embotelladora de "Solán de Cabras".

Entramos en la serranía de Cuenca por una estrecha carretera que discurre paralela al río Escabas.




Nos sorprende, en medio del bosque, una escultura abstracta de Gustavo Torner, que recuerda un congreso forestal celebrado en 1.966.






A partir de Las Majadas, la carretera vuelve a permitir que circulemos a mayor velocidad. El “Ventano del Diablo” es un curioso mirador excavado en la roca, que nos asoma al río Júcar.











Finalmente, hemos entrado en Cuenca.






El puente de San Pablo conecta el parador de turismo con la ciudad vieja.








La catedral de Santa María y San Julián presenta una bellísima fachada; en uno de sus laterales, hay una cruz a la memoria de José Antonio Primo de Rivera.








En la parte alta de la Ciudad hay un mirador que los vecinos utilizan para explayarse, ya sea paseando, o tomando alguna cosa en cualquiera de sus terrazas.












Frente a las "casas colgantes" damos por finalizado este viaje.


Saludos y buena ruta!

6 comentarios:

  1. Curiosa historia la de los Mayos y ricones
    dignos de ser recorridos.

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    1. Si es que no me canso de decirlo: cada piedra del camino tiene su historia, y vaya si es cierto...

      Gracias por el seguimiento, saludos y buena ruta!

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  2. Una de mis regiones favoritas de España. Y contada a "tú estilo", aún más atractiva.
    Saludos

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    1. Y luego dicen que Teruel "no existe"... quien piense así, eso que se pierde! ;-)

      Gracias por el seguimiento, Santi. Saludos y buena ruta!

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  3. Esa zona es preciosa. La subida a Albarracín y bajada a Cuenca de lo mejorcito por donde rodé.
    Gracias por devolverme a otros días.
    Un saludo.
    Gelu.

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    1. Gelu, nada de "otros días": un sitio tan bonito bien se merece otra vuelta!

      Gracias por el seguimiento, saludos y buena ruta!

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