lunes, 19 de agosto de 2013

Guadix-Almendricos

De nuevo, sigo otra línea de ferrocarril “asesinada” el 1 de enero de 1985: la que unía Guadix con Almendricos, una más de la lista negra de líneas “altamente deficitarias”, y que condenó a Andalucía a quedar incomunicada por tren con Murcia.



Paradójicamente, el enlace desde Almendricos hacia Murcia y Águilas continúa funcionando, porque el gobierno murciano se comprometió a hacerse cargo del coste, no teniendo la misma suerte el ramal andaluz, pese a las protestas ciudadanas…
Estación de Baza. Manifestantes cruzan tablones en los raíles


Algunas voces dicen que la junta de Andalucía “castigó” a Almería a quedarse sin tren por ser la única provincia en la que no hubo mayoría absoluta cuando se votó en referéndum el estatuto andaluz…

Una vez más, me dejo llevar por los raíles, y mirando a los lados, aún es posible escarbar alguna historia curiosa…

Empiezo el recorrido en un extremo, Almendricos, aún en la provincia de Murcia. A finales del siglo XIX, este lugar era un humilde arrabal con cuatro casas, y que adquirió gran importancia al unirse aquí dos líneas de ferrocarril… Incluso la pedanía amplió su nombre, pasando a llamarse “Empalme de Almendricos”.

Hacia Murcia, los raíles están relucientes, en uso... Hacia Andalucía, el panorama es bastante desolador y los raíles se hunden lentamente entre vegetación salvaje.






Si prestamos atención al trazado urbano de Almendricos, nos sorprenderá comprobar que es perfectamente cuadriculado y con calles demasiado anchas para lo que es habitual: el ensanche del arrabal se hizo “copiando” el modelo de la Cuba colonial.

Almendricos continúa siendo una pedanía sin ayuntamiento, dependen de Lorca, a 34 kilómetros. Existe un movimiento social para constituírse como pueblo independiente.

Continúo carretera adelante, desviándome oportunamente para salir al paso del camino de hierro: aquí una estación abandonada, allí un puente… Las vías han sido levantadas, pero aún así su rastro es inconfundible.






En Tijola, me encuentro con una vieja locomotora Diesel abandonada a su suerte en las afueras de la estación. Es el fósil de un pequeño ferrocarril turístico que funcionó de manera efímera en 1.996, devolviendo momentáneamente la vida un pequeño tramo del Guadix-Almendricos… Desgraciadamente, una (mala) decisión política finiquitó este ferrocarril en 2.003.



La locomotora, en 1995, recién comprada por el ayuntamiento. Aún debía pintarse de verde.


El tren turístico, en 1.996


La historia del “puente grande” y el “puente chico”

Poco antes de llegar a Guadix, en el pequeño pueblo de Gor, hago un alto para contemplar el tramo más peculiar de esta línea...

El “Puente Grande” fue en su momento la infraestructura más grande de la Guadix-Almendricos, creado para sortear el cauce del río Gor. El puente medía 250 metros, repartidos en tres secciones metálicas, apoyando sus extremos en dos pilares de piedra. Las obras del puente se iniciaron en 1.891, finalizando once años después… Y fue entonces cuando los ingenieros resolvieron que el puente no daba garantías de que fuera a aguantar el paso de los trenes. Cuando en 1.907 la línea empezó a circular de forma regular, se llegó a una solución de consenso: al llegar al puente, todos los pasajeros debían bajarse y cruzar el puente a pie, vigilados por una pareja de la Guardia Civil. Posteriormente, el tren atravesaba el puente, llevando a bordo únicamente al maquinista y al fogonero.



Finalmente, en 1.912, se construyó un puente más pequeño, a unos 500 metros de su hermano mayor, arreglando esta anomalía.

Del puente pequeño se conserva toda la estructura metálica. El trazado modificado implicaba atravesar la carretera de Gor, creándose un paso a nivel. Todavía está en pie la caseta del guardabarreras, y en julio de 2.011 el ayuntamiento de Gor instaló una placa recordando a los que trabajaron aquí.







Del puente grande, todavía se mantienen en pie (en estado bastante ruinoso), los dos pilares de obra. Sobre uno de ellos, la parroquia de Gor colocó en 1.960 una estatua del Corazón de Jesús.



Se pueden observar los dos pilares de piedra, uno a cada lado del río.


Guadix: una vieja y famosa gloria me da plantón

Guadix, fin de trayecto de la línea de Almendricos, y no obstante, también es estación de paso de la línea Linares-Almería, en activo. Duele ver juntos los dos trazados, uno limpio y reluciente, el otro casi sepultado entre barro y maleza.



En la estación de Guadix debía encontrarme con una vieja vedette, aparecida en múltiples superproducciones de cine: una locomotora “Babcock & Wilcox” de vapor, llamada cariñosamente "Baldwin"… Desgraciadamente, llegué tarde para conocerla. El cobertizo en el que dormía estaba vacío. Preguntando por ella, me comentan que “Se la llevaron hace dos años, dicen que se averió, y ya no volvió”. Buceando en Internet, leo que ha tenido una vida bastante nómada, con algunas averías, pero parece ser que ya ha vuelto a casa...



La "Baldwin", saliendo de su cobertizo, en Guadix
Unas fotos de la Guadix-Almendricos, cuando todavía funcionaba:








Saludos y buena ruta!

2 comentarios:

  1. Cómo son las estrellas... Bonita historia. ¡¡Si sé que bajas a Granada te encargo una de las dos que tenemos pendientes!!

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    1. No te precipites, Mc: Yo bajé antes que vosotros! ;-) Esta crónica tiene algunos meses, la tenía "archivada", esperando publicarla en este mes tonto de verano...

      Besotes y hasta pronto!

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