lunes, 9 de septiembre de 2013

Lemoiz, victoria pírrica

Nunca me había costado tanto arrancar una crónica, incluso titularla ha sido un dilema: lo de la central nuclear de Lemoiz... ¿Fue una victoria o una derrota? Ciertamente, la central nunca llegó a funcionar, pero el coste en vidas humanas recuerda a aquella victoria del rey griego Pirro contra los romanos, un baño de sangre que le hizo exclamar: "otra victoria como ésta, y volveré solo a casa”.

Contemplar semejante mole de cemento, semioculta en una bahía de la preciosa costa vasca, es un anacronismo sin medias tintas. Las dos grandes campanas de hormigón no engañan al visitante casual: esto solo puede ser la central nuclear abandonada de Lemoiz... ¿Qué pasó aquí?

Desde el final de la Guerra Civil, el estado español ha pasado por diversas etapas para generarse energía: durante la posguerra fue el carbón, en la década de los 50 fue la energía hidroeléctrica (con el dictador no dando abasto para inaugurar pantanos), y a partir de los años 60, la energía nuclear. El recién aprobado “plan energético nacional” preveía la construcción de 41 reactores repartidos por todo el país: dos de ellos estarían a quince kilómetros de Bilbao, en Lemoiz.
A principios de los años 70 empezó la construcción de la central, cerrando la cala de Basordas y ganado terrenos al mar. Nadie había aprobado todavía los permisos de obras, pero qué diablos, en aquellos tiempos la bendición política estaba por encima del papeleo y la burocracia...

De manera paralela, se generaron multitud de movimientos sociales contrarios a la construcción de la central, que se intensificaron después de la muerte del dictador. Paradójicamente, todos los partidos políticos mayoritarios estaban a favor de la construcción de la central, incluido el PNV.


En 1.977, ETA inició su propia "campaña" contra la central:

-El 18 de diciembre de 1.977, un comando atacó un puesto de la Guardia Civil que vigilaba las obras, con el resultado de un etarra muerto.
-El 17 de marzo de 1.978, estalla una bomba en el reactor de la central, matando a dos obreros.
-El 13 de junio de 1.979, ETA colocó otra bomba en el reactor, causando la muerte de un obrero.
-El 29 de enero de 1.981, un comando secuestra al ingeniero jefe de la central, José María Ryan, y amenazan con asesinarlo si "en el plazo de una semana no tiran abajo la central". Unos se negaron al chantaje, y los otros mataron al ingeniero. Estos hechos propiciaron el primer gran movimiento masivo (manifestaciones, huelgas), contra ETA. Durante unos meses, se paralizaron las obras de la central.

-El 5 de mayo de 1.982, asesinan tiroteado a Ángel Pascual Múgica, director de la sociedad mixta creada para el relanzamiento del proyecto nuclear de Lemóniz.

De manera paralela a todos estos atentandos, la compañía Iberduero, gestora de la central nuclear, padeció centenares de sabotajes, y también algunos paquetes-bomba.

La presencia de ETA en el conflicto provocó la escisión del movimiento anti-Lemoiz entre los que aplaudían la radicalización, y los que directamente abandonaron la causa, repudiando la violencia.

En 1.984, el gobierno de Felipe González decretó una moratoria nuclear que también implicaba la paralización de las obras de Lemoiz. Y así sigue hasta el día de hoy, prácticamente acabada, pero vacía por dentro: Iberduero desmanteló, recicló y vendió todo lo que pudo. La construcción supuso, en su día, una inversión de 200 millones de euros. Su desmantelamiento supondría gastar 6.000 millones más.


Hoy, Todo el complejo de Lemóiz se puede abarcar desde un promontorio cercano... y eso es lo máximo que el visitante se acercará, las instalaciones están permanentemente vigiladas por guardias armados.


2 comentarios:

  1. Gracias a ti por contarnos estas historias. Disfruto cual cochino en barro o Botella with a relaxing cup of café con leche ;)

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    1. Pero qué mala eres, jajajaaa... ;-D

      Besotes y hasta pronto!

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