lunes, 14 de abril de 2014

Nino

Nino Bravo fue un cantante melódico que arrasó en los primeros 70 con temas que aún hoy son himnos intemporales. Un accidente de tráfico truncó su vida, llevándose con él una prometedora carrera musical que no había hecho más que empezar... 

Nacido como Luis Manuel Ferri Llopis el 3 de agosto de 1.944 en Aiello de Malferit (Valencia), su afición al canto le llevó a fundar junto a dos amigos suyos el grupo “Los Hispánicos”, sin repercusión más allá de los escenarios verbeneros de Valencia. Luis Manuel tenía 18 años. Cuando sus compañeros se cansaron del mundillo musical, el grupo se disolvió.

Poco después, ocupó la plaza vacante que había en el grupo “Los Superson” (su solista había muerto en un accidente de tráfico), y ya no lo dejó hasta arrancar su carrera como solista, en el Festival de la Canción de la Vall d´Uixó de 1.968.

Ya en solitario, inició una serie de “bolos” por Valencia y alrededores que le trajeron más indiferencia que gloria. Contrató un manager que le sugirió utilizar un nombre artístico con más gancho. Había nacido “Nino Bravo”.

El verano de 1.969 marcó el principio del “fenómeno Nino”: el compositor Augusto Algueró compuso la canción te quiero te quiero”, que tras ser rechazada por Raphael, Lola Flores y Carmen Sevilla, interpretó Nino para convertirse en “canción del verano” de aquel año. Tras esta pieza, llegaron otras que ya se han convertido en himnos populares: “Noelia”, “Esa será mi casa”, “un beso y una flor” y “libre”, entre muchas otras.

En marzo de 1.973 ofreció un concierto en los Jardines de Neptuno de Granada; él no lo sabía, pero era la última vez que subiría a un escenario.

El accidente

La mañana del 16 de abril de 1.973, Nino Bravo salía de Valencia conduciendo su recién estrenado BMW con matrícula de Gran Canaria. Le acompañaban su guitarrista, y los dos miembros del recién creado “dúo Humo”: Nino se estrenaba como “manager” del mencionado grupo. Se dirigían a un estudio de Madrid para grabar unas maquetas. El cantante valenciano se sabía de memoria el recorrido de la N-III, al haberlo hecho ya multitud de veces.



Poco antes de entrar en Villarrubio, en una peligrosa curva a izquierdas que había sido escenario de un accidente mortal unos días antes, el BMW sobrevira, se sale de la calzada, y tras caer en un talud da varias vueltas de campana.



Los dos componentes del dúo Humo salen del vehículo por su propio pie, con heridas leves. El guitarrista, en el asiento del copiloto, se ha fracturado las piernas, pero el peor parado es Nino Bravo: presenta un fuerte traumatismo en la cabeza y también en el abdomen.

Varios vehículos se paran a prestar auxilio. Sin esperar a las ambulancias, cargan a los heridos en sus propios coches particulares, y los trasladan hasta un pequeño hospital de monjas mercedarias de Tarancón; les hacen unas cures de urgencia, pero Nino Bravo necessita ser atendido en un hospital grande. La única ambulancia que había de guardia en Tarancón cargó a los cuatro heridos y partió hacia el hospital Francisco Franco de Madrid. Nino Bravo murió en el trayecto.





Nunca más se volvió a saber del paradero del BMW siniestrado. Se le perdió la pista, hace años, en un taller de Valencia que ya no existe. Aún hoy, nadie lo ha dado de baja.



El mito

Sólo bastaron cuatro discos (y un quinto aparecido a título póstumo) para que Nino Bravo fuera elevado a la categoría de “intemporal”. Periódicamente se van organizando conciertos de homenaje, y son decenas los discos recopilatorios que han inundado el mercado. No creo que haya muchos artistas que igualen o superen tantas recopilaciones (en Wikipedia cuento 31). En 2.006 se inauguró un pequeño museo en su localidad natal, Aiello de Malferit.


Un paseo por Villarrubio

Circulo por la autovía A-3, salgo en la salida 95; el trazado de la autovía ha “chafado” la fatídica curva del accidente, pero aún así sobrevive una breve porción de asfalto, en el carril de incorporación sentido Valencia. Unos metros más allá, ahora sí, aparece la N-III “de siempre”.

Hay que recorrer menos de cien metros para encontrarse con el “fetiche” principal de Villarrubio: una cruz de hierro forjado que pretende homenajear a Nino Bravo a pocos metros de donde perdió la vida. En la cruz nunca faltan flores, y también hay algunas fotos dedicadas por sus propietarios.



La cruz no siempre estuvo ahí: en 1987, año de su construcción, se colocó justo en el lugar donde falleció el cantante. En 2.008 se desmontó, se rehabilitó, y se le añadió un pedestal de hormigón, con los escudos de Villarrubio y de Aiello de Malferit, ciudad hermanada con Villarrubio. Tras esta reforma, quedó emplazada en su lugar actual.
 
trabajando en la restauración de la cruz (FUENTE: pueblos-espana.org)
El solista también le presta el nombre a una de las calles de Villarrubio.

En el centro de la travesía está el restaurante “El Vasco”, que como tantos otros negocios, conoció tiempos mejores cuando la N-III pasaba por aquí. Una gran explanada de aparcamiento acoge tan sólo a dos turismos. Aparco la moto, y entro a tomar un almuerzo tardío. Nino Bravo era cliente asiduo de este restaurante, y según su propietario, José Luis Flores, el cantante nunca pasaba de largo cuando pasaba por aquí. Invariablemente, siempre pedía lo mismo: potaje casero y chuletillas de lechal.




Hace pocos meses, a propósito del 40 aniversario del accidente, José Luis explicó a la agencia EFE cómo se enteró del accidente: “Yo tenía veinte años. Entró un camionero a lavarse las manos, explicando que había atendido a los heridos de un accidente en la entrada del pueblo. El camionero supuso que eran músicos, ya que en la zanja donde quedó el coche había instrumentos musicales y partituras desparramadas por todas partes… ¡cómo íbamos a imaginarnos nosotros que una de las víctimas era Nino Bravo!”.

Saludos y buena ruta!

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