lunes, 27 de febrero de 2017

Del Escudo a Zaragoza: italianos caídos en el frente



El relato empieza negociando el trazado ascendente de la N-623, hacia la cima del puerto del Escudo… pero aquí no empieza la historia.

Sobre el mapa, la manera más directa de enlazar Santander y Burgos es recorriendo esta carretera, pero no es la más recomendable, a causa de un trazado que acumula demasiados ramos de flores en la cuneta. Al oeste de la sierra del Escudo, la autovía A-67 ahorra muchas curvas a los viajeros en tránsito.

Aún en plena subida, dirección Burgos, trazo la “curva de los italianos”, prolongada paella de fuerte pendiente que ha provocado demasiadas desgracias, incluida la que le da nombre: en 1971, un autocar repleto de ancianos excombatientes de la Italia de Mussolini volcó, provocando once muertos… Fueron supervivientes de una batalla librada durante la Guerra Civil en estas tierras, y el destino les reservó la cruel paradoja de sobrevivir en el frente, para morir años después en el mismo lugar. Aquí tampoco empieza la historia, pero nos vamos acercando.

Unos kilómetros más allá, está la cima del puerto. Son sólo 1011 metros, pero maldita sea el frío que hace siempre aquí, es uno de esos lugares que cada año cierra unos días a causa de la nieve.

En tiempos pretéritos, el paso del Escudo era vital para comunicar el Cantábrico con el resto de la península… Y durante la Guerra Civil, su dominio suponía una superioridad estratégica para el bando que tuviera allí plantada su bandera.

Esta historia empieza hace 80 años.

En Agosto de 1937, 22 batallones republicanos se atrincheraron en estas montañas para intentar detener el avance de los sublevados hacia el norte; estos últimos estaban apoyados por 3 divisiones italianas del Ejército fascista de Mussolini. El choque fue fraticida, con centenares de bajas. Finalmente, los sublevados ganaron el Escudo, y tan sólo cuatro días después, entraban triunfantes en Santander.

Aquel mismo año, prisioneros republicanos construyeron en lo alto del Escudo una gigantesca pirámide hueca de veinte metros de altura, en el interior de la cual dieron sepultura a trescientos sesenta soldados y doce oficiales italianos caídos en aquella cruenta batalla. El conde Galeazzo Ciano, yerno de Mussolini y ministro de asuntos exteriores italiano, estuvo presente en la inauguración.


Durante los años 70, todos los cuerpos fueron exhumados y trasladados a la iglesia de San Antonio de Padua, en Zaragoza. Financiada por Mussolini, la mencionada iglesia se inauguró en 1945, y su monumental torre de 8 plantas de altura es en realidad un mausoleo que acoge a 2889 soldados italianos muertos durante la Guerra Civil, mayormente combatientes del fascio. Es el tercer mausoleo italiano más grande del mundo, de hecho todo el edificio se considera “suelo italiano”, y para entrar es preciso dejar nuestro documento de identidad en la conserjería.



cartel informativo, con membrete de la "Repubblica italiana"



Subir las seis plantas de la torre supone una angustia moral, y la demostración física de que ninguna guerra es un juego de niños.



Hoy, la “pirámide” del Escudo es una curiosidad vista a duras penas desde la carretera, hueca y vandalizada, y la iglesia de San Antonio de Padua de Zaragoza continúa siendo un proyecto inacabado, con la torre a la mitad de la altura que se pretendía.






Maqueta en la que se ve la torre con la altura que debería haber tenido

Saludos y buena ruta!

4 comentarios:

  1. Con cada articulo que leo, me alegro mas de haber encontrado este blogg... Historia y motos, perfecto! Saludos

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    1. Gracias una vez más por tu seguimiento y aprobaación, Javier Damián! Saludos y buena ruta.

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  2. Hace muchos años que salgo en moto. Pero no hace mucho que a mis viajes en moto intento añadir algo interesante de ver, de visitar.
    Gracias Manel por aportar ese plus a las salidas en moto.

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    1. Hola Juanjo! Ese "plus" que mencionas es también mi excusa para hacer algo más que quemar gasolina... Gracias por el seguimiento, un saludo y nos vemos en ruta!

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