martes, 21 de febrero de 2017

El tren de La Molina



Muchas gracias a Raúl González, Kiku y Dan Castle por su escolta, a Anna Sirvent del servicio de comunicación de la estación de esquí de La Molina, y al departamento de Comunicación Corporativa de Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya.

Hay carreteras que esconden muy bien sus argumentos para rodar por ellas. La BV-4031 es un ejemplo de ello, condenada a vivir un papel secundario a la sombra de su “vecina” Collada de Toses… A los cazadores de naturaleza metropolitanos tal vez les sorprenda saber que este rebuscado rincón del prepirineo es todavía provincia de Barcelona, y de hecho estamos en sus confines: el coll de la Creueta, lugar donde la carretera salta de una a otra vertiente, está muy cerca del punto geográfico donde convergen las provincias de Lleida, Girona y Barcelona.


La BV-4031 son 26 kilómetros de puro "vicio" que, ya de por sí, darían para una de aquellas largas (e ilustradas) crónicas, pero mientras no llegue ese día, me detendré a describir un inédito anacronismo que aparece ante los atónitos ojos del viajero justo antes de que la carretera cambie de nomenclatura, ya en la Cerdanya: un tren automotor de los Ferrocarriles de la Generalitat de Catalunya (FGC), que descansa plácidamente en la ladera de la montaña como si eso fuera lo más normal del mundo…

En periodo estival, cuesta reconocer esta ladera como una de las pistas de esquí de La Molina, concretamente la denominada “Els Alabaus”. El convoy tiene la nomenclatura “211.09”, y FGC, como gestor de La Molina, decidió trasladarlo aquí como una contundente manera de dar imagen corporativa, y también para utilizarlo como refugio de VIPS y periodistas durante la celebración de la copa mundial de “Snowboard” del 2011. Cuando nosotros lo visitamos, los graffiteros se habían ensañado con él, y no quedaba un solo palmo de chapa que mantuviera su color original.

Diez convoyes de la serie 211 (llamados popularmente “copitos”), fueron comprados en 1987, dentro del plan de modernización de FGC, entidad recién creada para hacerse cargo de los trenes de vía estrecha que hasta entonces FEVE había gestionado en territorio catalán.
fuente: ferropedia
 Dicha serie fue retirada en 2009, un periodo relativamente “breve” hablando en términos ferroviarios: las peculiaridades tecnológicas de estas unidades hacían muy complejo el mantenimiento, además de que su diseño los hacía incompatibles con la nueva arquitectura de las estaciones.

La unidad 211.09 dio servicio originalmente a la línea entre Barcelona y Manresa, y más tarde a Igualada hasta su retirada definitiva y traslado a tan insólito lugar. El resto de convoyes fueron achatarrados o revendidos a otros operadores, como por ejemplo los ferrocarriles de Ecuador, que utilizan un “ex-211” como tren turístico para el espectacular tramo de la “nariz del Diablo”.


Tirando de hemeroteca, podemos ver una imagen invernal del tren de marras...
fuente: Carlos Alonso
fuente: Carlos Alonso
 Saludos y buena ruta!

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