domingo, 12 de marzo de 2017

23ª concentración de vehículos millitares de época "el Guixaró"



Entre los pasados días 9 y el 12 de marzo, la antigua colonia textil del Guixaró (a medio camino entre Manresa y Berga) volvió a acoger su concentración de vehículos militares de época, plenamente consolidada en su 23ª edición, y que con su centenar largo de participantes ya es la más importante del estado español.

No sólo en los vehículos estaba el interés, ya que muchos de sus propietarios iban vestidos con trajes para la ocasión: uno de los premios era precisamente el de mejor vestuario.

En motos, se pudo contemplar una Zündapp KS601 con decoración bélica, evolución de la KS750, la moto con sidecar icónica de la Wehrmacht durante la IIGM.

También había un par de soviéticas Ural, una “civil”, y la otra decorada según patrón del Ejército Rojo. Aunque no sean muy nombradas por nuestras latitudes, Ural es un fabricante masivo de motocicletas con sidecar preparadas para dar lo mejor de sí fuera del asfalto.

Pero sin duda, los protagonistas de esta concentración eran los Jeep Willys, los más numerosos. Su concepto original es de 1940, atendiendo la petición del ejército americano para dotarse de un vehículo todoterreno ligero y rápido. Hoy, sus propietarios son legión.



Los Willys-Viasa son réplicas “made in Spain”, fabricados en Zaragoza, y destinados en su mayor parte al ejército español.


Aunque, por supuesto, si hablamos de vehículos todoterreno de cuatro ruedas, la referencia es Land-Rover, ya sean los "originales", o bien sus hermanos de Santana. Obviamente, se veían muchos "Ligeros", y también una furgoneta 1300 "chato".





Desde Francia, llegaron varios Peugeot P4, el todoterreno ligero del ejército francés.

No podían faltar los Volkswagen Kübelwagen, la idea de todoterreno ligero según Alemania, partiendo en su origen de un Escarabajo.



Los Dodge M-37 impresionaban por su presencia, estos camiones fueron estrenados por el ejército americano en la guerra de Corea, y también fueron icónicos en Vietnam. El ejército español se hizo con unos cuantos de ellos, aún recuerdo alguno por el cuartel donde presté mi año de "mili", en 1991.

Además de la zona de exposición, también había un interesante mercadillo con productos militares y antiguedades varias.



Aunque parezca que la cosa no va de motos, también las hubo, de todo tipo y condición. Porque amamos nuestras monturas, pero también amamos la cultura del motor, y esta concentración va de eso, por más que el ojo neófito sólo vea trajes de camuflaje, cinturones con cartucheras y motos con ametralladoras.




 
Las pasadas rasantes de un monohélice ruso Illyushin-2 dieron paso a la última ruta 4x4 de los vehículos expuestos... porque aquí, a diferencia de los turismos clásicos, la belleza es el barro, cuanto más mejor.









Saludos y buena ruta!

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